
«No es un deporte fácil pero tiene algo que engancha». Es lo que dicen los que lo practican, los que están pendientes de los vientos tanto o más que los propios meteorólogos. Es la reflexión que hacen los que siguen la evolución de las mareas y las olas, esos que no pierden ni la más mínima oportunidad para coger la tabla y lanzarse al mar. Porque les encanta, porque se sienten unos auténticos privilegiados.
A Lorena Batista le sucedió lo mismo cuando, por primera vez, tomó contacto con este deporte. «Tenía un profesor que daba clases de surf y un día decidí iniciarme y fui a la playa de El Palmar». Desde entonces Lorena ya demostró tener algunas de las cualidades necesarias para la práctica del surf. Es por eso que dio un paso más y se convirtió en monitora. «Me compré mi tabla, mi traje de neopreno y ya sí que empecé a meterme en el agua todos los días».
Su historia es como la de muchos otros que se inician en este mundo. Pero Lorena quiso ir aún más allá y decidió empezar a competir. Su potencial sorprendió a todos en su estreno aunque ella asegura que «mi nivel es medio, es el que tenemos las que competimos aquí. Cuando te marchas fuera compruebas que en otros países hay mucho más nivel». Pese a su inexperiencia, Lorena ganó ese primer campeonato en el que participaba. Después se fue precisamente a Francia, donde comprobó la calidad que atesoran las competidoras extranjeras.
Del surf ha hecho un estilo de vida. Su jornada diaria no se concibe sin tocar las olas. Después del trabajo, Lorena elige lugar y se desplaza hasta donde se encuentren las mejores condiciones posibles ese día. «Si hay olas en Cádiz me quedo aquí. Si no, a veces voy a Portugal o las playas de la provincia. Llamo a los amigos en El Palmar, Conil... y me cuentan cómo está la situación en cada playa, eso es lo que me ayuda para ir a un sitio u otro», explica. Allí permanece hasta que anochece. Si tiene que elegir destino cercano, se queda con la playa de Los Apartamentos en Los Caños porque en ella fue donde cogió su mejor ola. Aunque insiste que está deseando viajar para conocer otros lugares, sobre todo aquellos en los que se le da mayor relevancia a este deporte.
Pocas competidoras
Aunque cada vez hay más mujeres que practican surf y las escuelas cuentan con más mujeres que hombres, lo cierto es que la competición es el gran reto para las féminas que suelen abandonar esta afición por diversas causas. Lorena tiene claro que, mientras pueda, seguirá haciendo surf. «En chicos hay más nivel y son muchos más. Sin embargo sólo somos unas nueve chicas las que vamos a los campeonatos que se celebran por aquí. Hay más mujeres aprendiendo pero después no siguen y creo que es también porque se trata de un deporte que al principio no da satisfacciones. Sólo con una clase ya eres capaz de ponerte de pie, pero para poder manejarte mínimamente se necesita un año», comenta.
Lorena se fija en la gran campeona Lisa Andersen. «Veo vídeos de ella y eso me sirve para intentar cosas en el agua». Y es que, detrás de la pasión por este deporte hay mucho trabajo y esfuerzo. «Hay que entrenar para tener resistencia. La piscina y una serie de ejercicios específicos para este deporte son muy buenos». Más de una hora al día de trabajo que añadir al que hace en el agua con la tabla. Mucha disciplina y constancia para poder estar en la cresta de la ola, para practicar un deporte que le apasiona.
"IMPOXIBOL,IS NOTHING".... jajaj, sigue asi CRACK!
ResponderEliminarkiss.
Dislexia.